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Cómo prevenir robos en casa al salir de viaje.

7 precauciones clave.

El riesgo de que entren ladrones crece cuando el hogar queda vacío por largo tiempo. Pero con una serie de medidas se puede aminorar.

Los aviones, las rutas y las playas repletas de gente son imágenes típicas de cada verano. Las casas desvalijadas, también.
Para los ladrones, la época de vacaciones representa millones de viviendas vacías, fáciles de robar. Y no perdonan.

Encontrarse con cerraduras forzadas y con todo revuelto al regresar de un viaje de placer -o recibir esa noticia en medio de la estadía- es una pesadilla de la que nadie está a salvo, en medio de la inseguridad con la que se vive. Pero, aunque a cualquiera le puede tocar, sí existen medidas que se pueden tomar para reducir los riesgos de que la casa propia sea elegida por los delincuentes. Y también para que, si logran entrar, las pérdidas sean las menores posibles.

Clarín consultó a expertos en seguridad sobre todas las precauciones que debería tener la gente al momento de salir de vacaciones. A continuación, sus respuestas, en siete consejos clave.

1. Discreción en las redes sociales.

Quienes disfrutan publicando en Instagram, Twitter, Facebook y otras redes sociales lo bien que la están pasando en sus vacaciones, deberían tener en cuenta que esos mensajes pueden ser vistos por delincuentes.
Una persona no debería anunciar sus viajes públicamente en Internet, ya que esto puede llevar a los ladrones a concluir que su casa estará vacía. Las redes sociales son una herramienta utilizada para investigar posibles objetivos.

El consejo, entonces, es manejarse con la máxima discreción. Evitar postear información sobre dónde estamos a cada momento y, en caso de hacerlo, configurar filtros para que sólo personas cercanas y de confianza puedan verlo.

2. Evitar signos típicos de “casa vacía”.

Cuando una casa está desocupada, con el paso de los días empiezan a aparecer signos bastante fáciles de notar por los delincuentes:

• Correspondencia, revistas y diarios acumulados en la puerta.
• Hojas, ramas y basura obstruyendo la entrada (por ejemplo, luego de una tormenta).
• Pasto crecido y malezas en el jardín.
• Agua verdosa y hojas flotando en la pileta.

Por eso, recomiendan dar una copia de la llave a una persona de confianza que pueda hacer el favor de visitar periódicamente la vivienda para ocuparse de esos detalles. Y, si se contrata habitualmente a un jardinero, buscar la manera de que no interrumpa sus tareas.

Un gran error es desconectar el timbre o el portero eléctrico. Esto evidencia la ausencia de personas en la casa, ya que no se pretende recibir a nadie. Por ello, es mejor que la luz del timbre continúe encendida.

El teléfono fijo es otro elemento crítico, ya que el número aparece en la guía vinculado al domicilio y los ladrones podrían llamar para confirmar si la casa está vacía. Lo mejor es configurarlo para que las llamadas entrantes sean automáticamente desviadas al celular.

3. Simular actividad en el interior.

Un consejo típico es dejar una radio o un televisor encendidos, para dar la ilusión de que en la casa hay gente. También se puede pedir a un vecino que use la cochera como propia cada día durante la ausencia, o que estacione su auto frente a la vivienda.

Dejar las luces prendidas, en tanto, puede ser un arma de doble filo. Porque, si bien de noche hará parecer que la casa está ocupada, durante el día que haya lamparitas encendidas en el exterior será un llamativo indicio de lo contrario.

En todo caso, es recomendable usar programadores (timers de corriente) para que distintas luces se prendan y apaguen automáticamente. Otro elemento de gran utilidad son las luces con sensores de movimiento, que se activan sólo si detectan la presencia de algo o alguien.

4. Buscar vecinos aliados.

Avisar sobre el viaje a los vecinos puede ser crucial para frustrar un intento de robo. De ese modo, al ver movimientos extraños, sabrán que sin dudas se trata de un intruso y avisarán enseguida a la Policía y al dueño.

Cuando ocurren robos o accidentes en viviendas desocupadas, los vecinos suelen ser los primeros en detectar las señales. Por eso, no hay que pasar por alto la importancia que esta red local de contactos puede tener para proteger el hogar.

5. Llevarse bienes de alto valor.

Si los ladrones lograran entrar a la vivienda, revolverán cada rincón en busca de dólares en efectivo, joyas, piezas de oro y otros bienes de muy alto valor que puedan estar escondidos. Por eso, aconsejan llevarlos a un lugar más seguro, como una caja de seguridad bancaria.

Y si quedan en el hogar, que al menos estén en una caja fuerte monitoreada electrónicamente y conectada al sistema de alarma de la vivienda, para avisar a la Policía apenas sus sensores detecten un intento de apertura forzada.

6. Contratar un servicio de alarma.

Para tener un sistema que incluya detectores de movimiento y calor, cámaras interiores y exteriores, contactos magnéticos en puertas, ventanas y sirenas. Estos dispositivos están conectados a centros de monitoreo que actuarán enseguida ante cualquier movimiento anormal, y que tienen línea directa con la Policía. A través de apps, además, el dueño de la casa puede en cualquier momento ver en vivo todo lo que está pasando dentro y fuera del hogar.

7. Contratar un seguro del hogar.

Finalmente, para el caso de que los ladrones causen daños en su intento de ingresar a la vivienda (forzando puertas, rompiendo vidrios, etc.) o consigan llevarse electrónicos, ropa y otros bienes valiosos, lo ideal es contar con un seguro del hogar.

Abonando una cuota mensual, estas coberturas garantizan que ante un robo, el dueño de la casa podrá cobrar una suma que le permita recomprar todo o al menos, una buena parte de lo perdido.

¿Cuánto cuesta hoy un servicio de alarma monitoreada?

Para sumar una alarma al hogar hay dos costos para tener en cuenta. El primero es lo que cuesta la instalación del panel central, el teclado y todos los equipos que se le conecten, como cámaras y sensores. Ese monto se paga por única vez.

En segundo lugar, las empresas cobran un abono mensual por los servicios de monitoreo, que funcionan sin interrupciones los 365 días del año.

En ambos casos, los precios dependerán del tipo de vivienda (casa o departamento), la zona en la que está, el tamaño, la cantidad de accesos, la cantidad de sensores y cámaras, y muchas variables más.

Fuente: Clarín Digital 10/01/22

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